El analista y comunicador Andrés Gómez Vela ha expresado su preocupación por la reciente exposición del vínculo genealógico entre la primera dama Bibi Urquidi y José Mariano Serrano. Según Gómez Vela, apelar a figuras del pasado para fortalecer la imagen política puede ser una táctica poco efectiva en momentos de crisis en la gestión gubernamental.
Gómez Vela hizo una comparación con las declaraciones de Evo Morales, quien afirmó ser descendiente de Túpac Katari. En ambos casos, el analista apunta a una estrategia comunicacional similar: vincular el liderazgo político a personalidades históricas de gran significado.
El comunicador advirtió que este tipo de narrativas puede carecer de impacto cuando la población enfrenta desafíos tangibles, como el aumento en los precios de alimentos, la cotización del dólar, la escasez de combustibles y la falta de empleo.
"La legitimidad no proviene de la herencia genética, sino de los resultados concretos", enfatizó Gómez Vela, sugiriendo que el gobierno debería enfocar sus esfuerzos en ofrecer soluciones a las inquietudes económicas y sociales de la ciudadanía.
Finalmente, el analista concluyó que en una democracia, es fundamental que la población evalúe el desempeño de los proyectos, los resultados obtenidos y la calidad del liderazgo, más allá de los antecedentes familiares de quienes ocupan cargos públicos.