El gobierno boliviano, a través de su ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, anunció que el país formará parte de la Coalición de las Américas contra los carteles, que tendrá lugar la próxima semana en Panamá. Esta iniciativa busca reforzar el control fronterizo, optimizar la tecnología de seguridad y coordinar esfuerzos entre naciones para enfrentar de manera conjunta al crimen organizado.
Durante su intervención en la conmemoración del 201 aniversario de las Fuerzas Armadas, realizada en El Alto, Justiniano explicó que Bolivia llevará su propia agenda a la reunión. Se busca, según sus palabras, mejorar el intercambio de inteligencia para el control de fronteras y espacios aéreos, así como la integración de tecnología avanzada en estos procesos.
"El enfoque principal será atacar el financiamiento de las organizaciones criminales. Podemos incautar drogas, pero si no tocamos su economía, tendrán la capacidad de reconstituirse. Nuestra estrategia se basará en coordinación, soberanía, legalidad y resultados", añadió el ministro.
Este anuncio se produce en un contexto de creciente violencia en el país, especialmente en Santa Cruz, donde la semana pasada se reportaron 10 homicidios violentos en diversos municipios. Las autoridades han vinculado estos actos a la lucha entre grupos criminales brasileños como el PCC y Comando Vermelho, quienes disputan rutas de narcotráfico en la región.
Recientemente, se realizaron operativos en la frontera con Brasil, donde se arrestó a siete personas acusadas de estar relacionadas con el asesinato del subteniente Yerson Salazar en San Matías. Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, indicó que los recientes asesinatos están conectados a individuos que colaboraban con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.