La justicia ha decidido que Freddy Mamani, exdiputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), cumpla detención domiciliaria sin posibilidad de salir a trabajar. Además, se le impuso la obligación de permanecer en el país, presentarse cada 15 días ante el Ministerio Público y contar con un garante personal y otro económico, quien responderá con 30.000 bolivianos en caso de que Mamani intente escapar.
El juez que dictó estas medidas argumentó que no se puede asegurar en qué horarios y condiciones el exlegislador podría realizar actividades laborales, por lo que no se autorizó su salida para trabajar. Sin embargo, esta restricción se podrá revisar en el futuro si se presentan nuevos elementos que justifiquen un cambio en la decisión.
Mamani enfrenta cargos por supuestos delitos como instigación pública a delinquir, asociación delictuosa, terrorismo y atentados contra la seguridad pública, entre otros. La fiscalía sostiene que entre el 16 y el 29 de junio, el exdiputado realizó declaraciones en medios y redes sociales que cuestionaban un posible estado de excepción y llamaban a las fuerzas del orden a no intervenir en las movilizaciones, lo que contribuyó a alimentar la presión social en el marco de las protestas.
En su defensa, Mamani negó haber coordinado o liderado los bloqueos, argumentando que simplemente ejerció su derecho a la libertad de expresión. Debido al fallo emitido, tanto la defensa de Mamani como el Ministerio de Gobierno han presentado apelaciones, por lo que el caso será revisado por un tribunal superior.