La falta de diésel que afecta a distintos sectores en Bolivia ha desatado un debate sobre las causas detrás de esta crisis de abastecimiento. Álvaro Ríos, un conocido analista energético, ha alertado que la situación refleja problemas internos en la estatal YPFB, especialmente en la gestión de los combustibles subsidiados.
Ríos mencionó que la empresa atraviesa un momento crítico y criticó la administración de sus áreas clave, en particular, la importación y venta de diésel y gasolina. Según su opinión, YPFB es una entidad en decadencia, marcada por la corrupción, que aún persiste, especialmente en su operación de combustibles subsidiados.
El analista también hizo referencia a la existencia de un mercado negro relacionado con el comercio de combustibles. Afirmó que las promesas y anuncios realizados por las autoridades deben materializarse en acciones efectivas para enfrentar esta problemática.
Hay un mercado ilícito que opera dentro de YPFB, y Ríos espera que se tomen medidas concretas para abordar esta situación, alejándose de simples declaraciones públicas.
En su análisis, Ríos criticó las condiciones financieras y operativas de la empresa estatal, indicando que muchas de sus divisiones necesitan cambios drásticos. Sostuvo que YPFB, tal como está, no tiene un futuro claro y que múltiples unidades de negocio carecen de materia prima, lo que resulta en pérdidas económicas.
Finalmente, el especialista urgió a las autoridades a acelerar el proceso de transformación dentro de YPFB para recuperar su efectividad y garantizar el suministro de combustibles en el país.